A ver cómo os cuento esto… La sociedad occidental se halla sumida en un invierno demográfico que tiene su arraigo -entre otras causas- en las relaciones líquidas, que hunden sus raíces, a su vez, en el modernismo. Su manifestación más evidente es la proliferación descontrolada de las riñoneras (cruzadas, al cuello o a la cintura), que, como ya le dije a un eminente miembro de la carrera judicial, no son la solución elegante y práctica para el hombre de hoy. Los trajes lo eran. Las cabinas de teléfono lo eran. Los ciudadanos solícitos lo eran. Los bolsos grandes, anden o no anden, lo eran.

Pero estos cambios, como los que se han sucedido en la última semana en materia de PI, se producen inexorablemente al margen de nostálgicos y profetas, y os los contamos a continuación.

©onfusión

Trae calentito al personal la aprobación de la Directiva europea de Copyright, la cual ya tiene la crema solar, toalla, calcetines blancos e ibuprofeno listos para su aterrizaje, dentro de dos años. Ese es el tiempo con que los Estados Miembros cuentan para poner sus casas en orden y transponer la Directiva. Expertos en siesta como somos, no debería suponernos ningún problema.

No como a los pobres miembros del Parlamento Europeo, que se vieron enredados en la maraña procesal, y cayeron, como páginas web, en las redes de una inteligencia superior capaz de orquestar la victoria del texto al que Enrique Dans ha profesado sus mejores jaculatorias en hebreo (aquí) y que determinó que si sí, no, y si no, sí (detalles de la trama aquí) y que mañana tengamos una “Tasa Google” algo más realista, pero no por ello exenta de claroscuros, como señala Borja Adsuara aquí.

Objeto de no poco embrujamiento son también unos cuantos usuarios desinformados, que tiemblan cada vez que suben un meme, insinúan que las canciones y videos son patentables mediante marca, o se suscriben al canal de Ada Colau.

¿Es esto fruto del alcohol de dudosa procedencia y mejor precio? En Beefeater ya echan humo los teléfonos con la bromita y nosotros os la aguamos aquí.

Para saber en qué ha quedado la cosa -pues donde dije 11, digo 15- puede acudirse a los expertos aquí.

Y para saber qué paso con los entrañables fundadores de SeriesYonkis, fundamento de buena parte del modelo normativo actual sobre la materia, qué mejor que acudir a esa entrevista actualizada con aroma a 2012 aquí.

Y ya que me remueves el pasado, Leonard, te diré que la confusión también se ha adueñado de los viejo-nuevos seguidores de los clásicos de Disney en sus versiones re-make con personas y croma. En esta ocasión, se creía que la compañía del ratón, cual anillo único, estaba intentando prolongar la vida de sus creaciones de manera antinatural, poniendo el contador a cero desde la publicación de las obras derivadas (“actualizaciones” para legos y madres).

Nuestros colegas de Plagiarism Today han venido a desmentir mitos y retratar ignorantes aquí, como Cristiano vino a reducir sus poros a tamaño quark aquí.

Blockchain y otras tecnologías menos inteligentes

Como ya se viene anticipando en congresos, artículos y otros foros, los datitos le están buscando más de un problema al ojito derecho de la revolución de Internet 3.0. No lo digo yo, lo dicen desde Sepin, que algo saben y más nos cuentan sobre el choque entre el famoso RGPD y blockchain, anonimización al canto, aquí.

Al respecto, y una vez se acepten los cookies y demás términos, puede ahondarse en la problemática del cumplimiento del dichoso Reglamento -y derivados- en España de la mano de Maite Sanz de Galdeano aquí, y comprobar que la quimera no lo será tanto, al menos para las 15 Start-Ups del sector legal que beben de ella (aquí).

¿Puede considerarse blockchain como inteligencia artificial? A los efectos de este enlace, no cabe duda, pero la duda, junto a la fe, coexisten inseparablemente a ambos lados del espectro. Ahondar en ello debería servir para aguantar mejor la acometidas del contrario y, en última estancia, encarar la verdad con la mayor de las honestidades, apuntalados sobre la máxima de que la verdad es patrimonio exclusivo del presente.

De lo contrario, al descreído sólo le queda el abismo; y al creyente, un mero código moral.

Y si de moral se trata, quién mejor que la Comisión Europea, cimentada en el ideario cristiano -que no católico, que las terminaciones importan, como bien saben los interesados en el nombre de dominio .eu y su reglamento general (aquí)- para tranquilizar los ánimos de los paranoicos digitales, grupo de expertos mediante. Más detalles aquí.

Marcando, que es gerundio

Las marcas tienen su hito en 2019 no en la reciente victoria de Inditex en Luxemburgo (El Zara was here), sino en el evento anual de la INTA, y más concretamente, en la reunión que la AAAML viene preparando para que sus miembros y afines se conozcan y pongan al día. Toda la información y tickets descuento para copas aquí.

Con esto ponemos fin a la semana que ya huele a olivo, azufre, incienso y canela y os deseamos un feliz fin de semana con esto. Portaos bien.

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