Este artículo ha sido preparado por Rubén Cano Pérez, alumno del Magister Lvcentinvs.

El Tribunal Unificado de Patentes, o lo que vendría a traducirse en la lengua de Shakespeare como Unitary Patent Court –en adelante UPC-, se ha convertido en los últimos años en el dolor de cabeza de aquellos que esperan con ansia la consecución, a través de las ratificaciones correspondientes, del acuerdo que lo haga entrar en vigor.

Tras el resultado del referéndum británico que el junio pasado optó por el “leave”, se sembró la duda en torno a la continuidad de Reino Unido no solo en la Unión Europea, sino en el acuerdo del UPC. La no ratificación del país en cuestión, provocaría que dicho acuerdo no pudiera entrar en vigor, ya que su artículo 89 expone como condición sine qua non la ratificación de, entre los contratantes, los tres países que más solicitudes de patentes recibieran, es decir, la ratificación de Alemania, Reino Unido y Francia, de entre los cuales solo el último ha realizado lo propio.

Centrando de nuevo la atención en el Reino Unido, y sabiendo que sin su participación no es posible –al menos mientras permanezca en la UE- la entrada en vigor del UPC, podemos ilustrar que contra todo pronóstico han acontecido diversas noticias que dan luz verde a la firma del acuerdo por parte de los británicos. Por un lado, el 28 de noviembre,  el Gobierno de Reino Unido declara su intención de iniciar los procedimientos para la ratificación del acuerdo. Y cuando pensábamos que el año acabaría sin nuevas noticias a este respecto, ¡ZAS!, el pasado 14 de diciembre Reino Unido firma el Protocolo sobre Privilegios e Inmunidades del Tribunal Unificado de Patentes .

Todo parece indicar que Reino Unido se ha decidido finalmente a la ratificación del UPC pero, ¿qué pasa si el BREXIT se hace efectivo? Como muy tarde, si la “cláusula de retirada”  del artículo 50 TUE entrara en funcionamiento, en 2019 dejarían de ser parte de la UE, y entonces ¿qué pasaría con el UPC?¿Podría ratificar únicamente el acuerdo UPC sin formar parte del paquete completo? Las preguntas son muchas, y las respuestas numerosas.

Al mar de dudas que inunda lo que podría ser bautizado como el “sistema unificado de resolución de litigios sobre patentes”, con dos Reglamentos que se configuran como Derecho de la UE (Reglamento (UE) No 1257/2012; Reglamento (UE) No 1260/2012), y un Tratado Internacional como es el Acuerdo de UPC, se suma la cuestión de si el Reino Unido podría seguir formando parte del UPC tras su potencial salida de la UE, y en qué medida.

Claro está que tras su salida de la UE, Reino Unido no podría seguir aplicando sendos Reglamentos mencionados anteriormente, siendo éstos Derechos de la Unión Europea. Por lo tanto –entiendo yo- no podría ser una solución el paquete completo -2 reglamentos más Acuerdo UPC-. La consecuencia principal sería la imposibilidad de que la patente europea con efecto unitario tuviera efectos al norte del Canal de la Mancha.

¿Podría suceder que el Reino Unido ratificara el UPC solamente? Quizá una solución sería, tal como hizo Italia antes de formar parte de la “cooperación reforzada” que tiene como fruto los Reglamentos, ratificar únicamente el acuerdo del UPC. Si esto sucediese, aunque la patente europea con efecto unitario no sería de aplicación en Reino Unido, el UPC tendría competencia exclusiva para las “patentes europeas clásicas” validadas en dicho territorio –amén del periodo de transición-. Pero ¿es todo esto posible?

A tenor de las diferentes voces que se proyectan desde Bruselas, y en concreto el Dictamen No. 1/09 del TJUE , se prevé difícil que pueda seguir formando parte del UPC tras su marcha. El TJUE en el Dictamen enunciado, analiza la compatibilidad del anterior borrador del acuerdo con el TUE y el TFUE,  y localiza diversos problemas con respecto a la aplicación de algunos de los principios básicos de la UE como –entre otros- la supremacía del Derecho de la Unión o la responsabilidad por infracción del Derecho de la Unión. Si ya era difícil casar la creación de un tribunal internacional que pudiera presentar cuestiones prejudiciales al TJUE y respetara la herencia de los tratados constitutivos siendo todos los Estados contratantes del UPC Estados miembros, se hace –a mi entender- prácticamente imposible que el eventual éxodo británico, pudiera tener como resultado la continuidad del Reino Unido en el UPC. La aplicación de diversos principios fundamentales del Derecho de la UE no sería posible, la sección o la división local del UPC en territorio británico no podrían presentar cuestiones prejudiciales al TJUE,  y otros mecanismos adicionales serían difíciles de conjugar. Sería pues harto complicado que el TJUE diera su bendición cuando un Estado no miembro está presente.

Al margen de lo anterior y de la problemática ya citada,  bajo mi punto de vista el Tribunal Unificado de Patente nace para dar respuesta a una necesidad, que es la de crear un tribunal que conozca asuntos de patentes en la Unión Europea –requisito fundamental para poder hablar de sistema de patentes-, ante la imposibilidad de que el TJUE pudiera conocer de la materia debido a que todos los países de la UE no estaban de acuerdo con respecto a la creación de un “sistema de patentes de la Unión Europea”. La participación de Estados no miembros sería, en consecuencia, desvirtuar aún más algo que, en opinión de un servidor, ya ha perdido suficiente virtuosismo dando respuesta a problemas que se han ido planteando  a lo largo del camino de su creación.

Dicho lo anterior, cargados de ilusión tras estas navidades, veamos qué sucede en 2017, año que se vislumbra interesante en la materia que nos toca.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.