Artículo preparado para Lvcentinvs por Tomás Barber Giner, alumni del Magister Lvcentinvs

El recurso de casación interpuesto contra una desafortunadísima Sentencia de la Audiencia Provincial de Granada, que contenía clamorosos errores que evidenciaron un profundo desconocimiento (o inobservancia) del Tribunal en materia de DOPs e IGPs, ha sido resuelto recientemente por el Tribunal Supremo mediante Sentencia de la Sala de lo Civil de 1 de marzo de 2016. De los motivos invocados en casación, en este comentario serán tratados los dos primeros:

1. El primer motivo se refiere a la nulidad de la marca “CHAMPÍM” –registrada para bebidas no alcohólicas— invocada con base en el art. 5.1f) LM (que prohíbe, como es sabido, el registro de marcas contrarias a la ley).

La actora había aducido, en particular, que el registro de la marca era contraria al Reglamento nº 1234/2007 (regulador de las denominaciones de origen de vinos en el momento de interposición de la demanda), entre otras normas.

El TS realiza una interpretación restrictiva del art. 5.1.f) LM, entendiendo que, al incluir el Reglamento 1234/2007 una norma que regula específicamente la anulación de marcas por colisión con DOPs/IGPs (art. 118 terdecies), la aplicación del art. 5.1.f) LM debe ajustarse al art. 118 terdecies (que exige que los productos para los que esté solicitada o registrada la marca sean comparables a los protegidos por la DOP/IGP), no bastando que la marca impugnada sea contraria al art. 118 quaterdecies (que regula, de manera más amplia, el ámbito de protección de DOPs/IGPs en el mercado).

Sin embargo, la reconducción de la prohibición del art. 5.1.f) LM al art. 118 terdecies del Reglamento 1234/2007 es una opción que difícilmente se sostiene desde el punto de vista de la seguridad jurídica, pues conduce a registrar (o, en su caso, a mantener en el registro) determinados signos que, aunque no se apliquen a productos comparables, no podrán usarse en el mercado por suponer una infracción del ámbito de protección de DOPs/IGPs del art. 118 quaterdecies (pues, como decimos, este precepto no se limita al supuesto de uso de términos conflictivos en productos comparables a los protegidos por la DOP/IGP). Además, y en todo caso, del tenor literal del art. 5.1.f) LM (que, además de la ley, menciona el orden público y las buenas costumbres), no se desprende una restricción en cuanto a las normas que deben tenerse en cuenta para para la aplicación del precepto, por lo que la interpretación realizada por el TS es artificiosamente restrictiva.

2. El segundo motivo del recurso de casación se refiere a la infracción de la denominación de origen “Champagne” y la indebida apreciación del ámbito de protección, definido, como ya se ha comentado, en el art. 118 quaterdecies del Reglamento 1234/2007.

Esta protección es amplia y abarca diversos supuestos (evocación, aprovechamiento de la reputación de la DOP/IGP, etc).

Al respecto, el TS entiende que la evocación que el etiquetado controvertido produce de la DO “Champagne” es “tenue” e “irrelevante a los efectos del art. 118 quaterdecies, apartado 2, del Reglamento 1234/2007”. La sentencia basa su razonamiento en que los productos a los que se aplica el etiquetado controvertido –bebida gaseosa infantil compuesta de frutas del bosque y fresas– y el vino amparado por la DO “Champagne” son diferentes hasta el punto de excluir toda posibilidad de evocación. Sin embargo, debe observarse que el supuesto infractor de “evocación” no contiene requisito alguno respecto a la similitud de los productos (véase el art. 118 quaterdecies, apartado 2, letra b), por lo que yerra, a mi juicio, el TS en este punto.

Por otro lado, el TS trata de manera superficial el aprovechamiento de la reputación de la DO “Champagne”, supuesto de infracción autónomo previsto en la letra a), subapartado ii), del art. 118 quaterdecies, apartado 2. Dicho precepto prohíbe “todo uso comercial directo o indirecto de un nombre protegido” que se produzca, alternativamente, “i) por parte de productos comparables que no se ajusten al pliego de condiciones del nombre protegido; o”  –y aquí es sumamente importante reparar en el carácter disyuntivo, no copulativo, de la conjunción— “ii) en la medida en que ese uso aproveche la reputación de una denominación de origen o una indicación geográfica”, sin que éste último supuesto exija que se trate de productos similares o comparables. Así, no se entiende que el TS considerara que no se produce un aprovechamiento de la reputación de la DO “Champagne” (¿por qué otro motivo se le daría a una bebida infantil de aspecto burbujeante el nombre “Champín”?).

Dejar respuesta

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.