Unos pocos días después de que Nueva Zelanda publicara la versión en Inglés del Texto del TPP aquí y que Gilberto nos hiciera llegar la versión en español del mismo aquí, he podido sentarme a leer el capítulo que versa sobre nuestra materia con cierta calma y aprovecho para compartir algunos de sus principales puntos.

No están todos los que son ni son todos los que están, incluyo aquellos que van a tener una trascendencia práctica inmediata, así como algunos de los que son o serán más polémicos y/o me han llamado la atención.

Obligación de ratificación de Tratados

Una de las primeras obligaciones que se imponen a los Estados firmantes es la de ratificar una serie de Tratados Internacionales, (art 18.7, en los términos y plazos establecidos en los Anexos), que, son los siguientes:

(Incluyo los links a los mismos para aquellos que mientras cursaban el Magister se hubiesen picado las siempre interesantes clases de los de WIPO).

Reconozco mi ignorancia acerca del estado de la cuestión en el caso de los miembros asiáticos, sin embargo, en caso de que los Tratados fueran ratificados tanto Perú como Chile terminarían cediendo en el pulso que mantenían manteniéndose fuera del Sistema de Madrid, y fuera del Acta de 1991 de la UPOV en el caso de Chile.

Los amantes de los diseños pueden quedarse un poco fríos, ya que lo único que se hace es invitar a “otorgar debida consideración a la ratificación o adhesión al Acta de Ginebra del Arreglo de la Haya” (art 18.56).

Marcas

Quizá lo más noticiable en materia de marcas sea la prohibición de la exigencia de que un signo sea visualmente perceptible para su acceso al registro de marcas (art 18.18), amén de exigir que las bases de datos de marcas sean públicamente accesibles (18.24).

Patentes

Finalmente, parece que Estados Unidos ha tenido que ceder en lo referido a materia patentable (art 18.37) y que los métodos de tratamiento y quirúrgicos podrán ser excluidos de patentabilidad, así como los animales y los procesos esencialmente biológicos para la producción de animales y plantas.

La novedad más reseñable desde un punto de vista europeo es la instauración de un periodo de gracia (art 18.38) por lo demás, bastante común en los ordenamientos a lo largo de toda América (del Sur y del Norte). Este periodo de gracia desplegaría sus efectos en los 12 meses previos a la solicitud de Patente, siempre y cuando la divulgación se hiciera por el solicitante o por un tercero que obtuvo la información de la Patente del mismo.

También se regula el contenido mínimo de las publicaciones de Patentes que ha de hacerse público por parte de las Oficinas Nacionales (art 18.45):

  • Resultados de búsqueda y examen, incluyendo las búsquedas previas sobre el estado de la técnica.
  • Si corresponde, las comunicaciones no confidenciales de los solicitantes;
  • Citas de literatura relevante sobre Patentes y otro asuntos presentadas por los solicitantes y terceros relevantes.

Una de las provisiones que sin duda han desatado más polémica son aquellas referidas a los “ajustes de duración” que habrán de realizarse a aquellas Patentes que sufran retrasos “innecesarios o irrazonables” y se regulan de manera general en el artículo 18.46 y de manera más específica, y con provisiones concretas para los productos farmacéuticos (art 18.48) y biológicos (art 18.52).

Llama la atención, por otro lado, el establecimiento de una suerte de sistema de vigilancia que obliga a los Estados Parte a notificar al titular de una patente en vigor que un tercero está solicitando una autorización comercial sobre un producto o procedimiento patentado (art 18.51).

En nuestro particular capítulo de Patentes, cierra el resumen una serie de medidas de la protección de datos no divulgados necesarios para obtener una autorización comercial (18.47 y 18.51), cuestión que parece ser bastante prioritaria tanto para los Estados Unidos como para la Comisión Europea.

Llegamos al fin de la primera parte, con Ferreiro y sus muchachos, y os invitamos a seguirnos en la próxima y definitiva entrada acerca del tema en la que hablaremos de Copyright, Enforcement, DRMs y proveedores de Servicios de Internet.

Hasta entonces, saluti a tutti

Compartir
Artículo anterior¡Vive la France! (y su jurisprudencia)
Artículo siguiente¿Qué hay de nuevo, viejo? (En el TPP) (y II)
Vicente Zafrilla
Tras abandonar Alicante, Vicente es nuestro hombre en Munich, donde se encuentra haciendo su doctorado con una beca de programa EIPIN IS (H2020- Marie Skłodowska-Curie Action), desde donde nos mantiene al día de lo que ocurre en el otro centro de la PI europeo, por lo demás, continúa compatiendo con nosotros alguna de sus otras aficiones como la Competencia Desleal, el rugby o el llevar la contraria.

3 Comentarios

  1. Estimado Sr. Zafrilla:

    He disfrutado leyendo su columna sobre el TPP.

    ¿Cuáles son sus pensamientos con respecto a los llamados «instrumentos relacionados » en el TPP – en particular, las letras de cambio sobre los productos distintivos, entre los Estados Unidos y varios firmantes del TPP? Por ejemplo, ¿el tratamiento de «Vino Asoleado» como producto distintivo de Chile tiene un impacto más allá de los socios TPP?

    En su opinión, ¿son las indicaciones geográficas una forma de propiedad intelectual – es decir, los derechos privados?

    Muchas gracias,

    Eleanor

  2. Muchas gracias Eleanor por su comentario.

    Aprovecho para comentarle que ya está publicada la segunda parte del artículo http://www.lvcentinvs.es/2015/11/12/que-hay-de-nuevo-viejo-en-el-tpp-y-ii/ en el que, casualmente, enlazo dos post que publicó en IP Watch Dog.

    En cuanto a sus preguntas, creo que el éxito o el fracaso de cualquier signo distintivo (DO e IG incluidas) al margen de su función de indicadora de origen viene medido por el grado de conocimiento que consigue en el mercado y la reputación que se labra, por lo que la posibilidad de penetrar en nuevos mercados como DO siempre va a ser beneficiosa y ayudará a crear un goodwill que puede trascender el ámbito del TPP y su entrada en nuevos mercados aún fuera del TPP. Sin embargo, esto es sólo una creencia y no tengo datos empíricos que lo respalden, por lo que si algún lector puede arrojar luz sobre este extremo, es bienvenido.

    En lo referido a la segunda pregunta, considero que trasciende el ámbito de un mero comentario y es digno de un análisis más en profundidad acerca de la naturaleza, finalidad y efectos de la IG como objeto de propiedad (o no). Mi opinión personal es que al margen del procedimiento de concesión/registro, tanto nacional como internacionalmente, su naturaleza, finalidad y efectos no son muy distintos a aquellos que puede tener una marca de certificación, con ciertas especialidades, por lo que, definitivamente, son un Derecho de Propiedad Intelectual.

    Un saludo

    Vicente

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.