A fin de no perder el pulso de la realidad del mundo de la PI, que ha sido el objetivo desde este blog desde que se creó hace casi una década, os traemos, calentita, la Sentencia de 16 de Septiembre de 2015 en el asunto C-215/14 (Nestlé).

Hechos

cdb

Nestlé solicitó ante la UKIPO una marca tridimensional que reproducía la forma tradicional del KitKat. Solicitud a la que se opuso Cadbury. La resolución del examinador no satisfizo a ninguna de las dos partes que, con dos días de diferencia, recurrieron ante la High Court of Justice.

Esta, elevó una cuestión prejudicial al TJUE relativa a los siguientes artículos de la Directiva 2008/95 sobre aproximación (…) en materia de marcas.

– 3.1.b (ausencia de carácter distintivo)

– 3.1.e.i y ii. (forma impuesta por la naturaleza del producto/ forma necesaria para obtener un resultado técnico)

– 3.3 (distintividad adquirida)

Cuestiones prejudiciales

– (Primera) A los efectos de valorar la distintividad adquirida ¿lo relevante es que la marca sea reconocida y asociada con los productos del solicitante O que sea percibida como indicadora de origen?

– (Segunda) Si una marca está compuesta por tres características, de las cuales dos son necesarias para obtener un resultado técnico y la tercera resulta de su propia naturaleza ¿debería rechazarse su registro con base en los artículos 3.1.e.i y/o 3.1.e.ii?.

– (Tercera) Cuando se analiza si la forma tiene una función técnica, ¿se ha de tener en cuenta si esta función obedece a la manera en que los productos se fabrican o a la manera en que esos productos se usan?

La Sentencia

EL TJUE responde en primer lugar a la segunda pregunta en el sentido de que la acumulación de tres motivos absolutos de denegación en una marca(forma) han de llevar a su rechazo siempre y cuando al menos uno de ellos sea de completa aplicación a tal forma, reiterando el carácter plenamente independiente que tienen los motivos de denegación absolutos.

En lo referido a la tercera pregunta, afirma el TJUE que la función técnica debe entenderse referida al modo en el que el producto se usa y no al modo en que se fabrica.

Terminando por el principio, la primera pregunta es respondida en el sentido de que a fin de valorar la distintividad adquirida, no basta con el mero reconocimiento o asociación, el consumidor debe percibir el signo como indicador de un concreto origen.

Podéis leer la versión gatuna del asunto por Eleonora Rosati aquí.

Sin que sirva de precedente (nadie quiere quitarle el sitio a DJ Sebitas) os dejo con una rareza que me he encontrado por casualidad y que me ha acompañado durante la redacción de este post, the Orca Symphony No.1, por Serj Tankian, cantante de System of a Down, aquí.

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