Agosto de 2005, silencio en las gradas de Carisbrook, los Sprinboks, acuden a la línea de 50, esperando que los All Black, liderados en este partido por el capitán Tana Umaga, comiencen su habitual Haka “Ka mate”.

Sin embargo, los All Blacks, salvo su capitán, hincan la rodilla en tierra y comienzan una danza que ninguno de los presentes conoce, el “Kapa O Pango”. Era el nacimiento de una nueva Haka, compuesta por el experto en cultura maorí Derek Lardelli. (podeis revivir el momento aquí)

Al finalizar el partido, el propio Umaga, era el que se encargaba de aclarar que era una Haka que llevaban tiempo practicando y que venía a ampliar la representación cultural de la cultura maorí en el mundo. Nada más lejos de la realidad.

La verdadera razón que llevó a los All Blacks a cambiar su habitual Haka fue un culebrón que tenía como hilo conductor la Propiedad Intelectual, la publicidad, los derechos de explotación y sobre todo, el respeto a la cultura maorí.

Desde el mundial de 1995, aquel que usó John Carlin como telón de fondo para ensalzar la figura de Mandela en el “Factor Humano” (para los más fílmicos, el libro en el que se basa Invictus), el rugby había aumentado su difusión mediática de manera exponencial, hasta el punto de llegar a que el Mundial de Rugby se convirtiese en el campeonato deportivo internacional con más telespectadores, sólo superado por el Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos.

Dentro del microcosmos (ahora macro) del rugby, los All Blacks eran el equipo franquicia. Caían bien, jugaban como los ángeles y les rodeaba una mística difícilmente comparable a cualquier otro equipo deportivo del mundo.

No era de extrañar que los patrocinadores aprovechasen ese filón para hacer cientos de anuncios, eventos y spots con los All Blacks como protagonistas. Como muestra, un botón. Podemos ver lo que era capaz de hacer Jonah Lomu para salvar a un pez agonizante aquí. (Si alguien cree que es exagerado lo que le hace a la Volkswagen T1, puede preguntarle a Mike Catt como las gasta Lomu, aún trastabillado aquí).

La mística de los All Blacks provenía, en gran parte, de que contaban entre sus filas con varios jugadores de origen maorí, una tribu indígena de legendaria fuerza y de la que habían tomado muchos de sus valores y tradiciones, entre ellos la Haka.

La Haka fue representada por los All Blacks por primera vez en el año 1905 en una gira que les llevó por todo el mundo, y es una danza que tradicionalmente se utilizaba por los maoríes para infundir valor a los aliados y miedo a los enemigos, pero también como danza de bienvenida y celebración. Además, siguiendo la tradición la Haka ha de ser dirigida por un jugador de origen maorí (aunque en los últimos años esta tradición se ha ido relajando y hemos podido ver a jugadores como Richie McCaw dirigiéndola).

Los anunciantes no pudieron resistirse al magnetismo de la Haka “Ka mate” (introducida oficialmente en 1987) y la comenzaron a incluir en sus anuncios de todas las maneras posibles, realizada por los All Blacks, por modelos o incluso por galletas de jengibre.

Las tribus maoríes Ngati Toa y Ngati Tuwharetoa, de las cuales proviene la Haka “Ka Mate” se mostraron ofendidas por el uso comercial que le estaba dando a su danza (y, todo hay que decirlo, sin que ellos percibieran ninguna compensación).

Fue en este contexto en el que la Federación de Rugby de Nueva Zelanda ideó la creación del “Kapa o pango” como sustituto del tradicional “Ka Mate”.

La historia tiene un final feliz, dado que el Gobierno Neozelandés indemnizó con 65 millones de dólares a las tribus maoríes, concediéndoles además terrenos en ambas islas y los All Blacks continúan realizando el “Ka Mate” y el “Kapa o Pango” indistintamente.

Y aquí tenemos un ejemplo de cómo la sensibilidad con las tradiciones puede facilitar la convivencia de los Derechos de Propiedad Intelectual con otros bienes culturales que, por su significado o trascendencia, pueden no quedar suficientemente protegidos por los mismos.

A todo esto, el “Ka Mate” fue compuesto en 1820, por lo que difícilmente puede estar protegido por Derechos de Autor, pero aún estoy esperando a que se me unan catorce abogados valientes para ir a explicárselo cara a cara.

A falta de cien días para el comienzo del Mundial de Rugby 2015 os dejo con una de mis “Ka Mate” favoritas, dirigida por Carlos Spencer aquí.

In memoriam Jerry Collins (aquí).

Imagen bajo CC-BY-SA Sonya & Jason Hills. Algunos derechos reservados.

 

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Vicente Zafrilla
Tras abandonar Alicante, Vicente es nuestro hombre en Munich, donde se encuentra haciendo su doctorado con una beca de programa EIPIN IS (H2020- Marie Skłodowska-Curie Action), desde donde nos mantiene al día de lo que ocurre en el otro centro de la PI europeo, por lo demás, continúa compatiendo con nosotros alguna de sus otras aficiones como la Competencia Desleal, el rugby o el llevar la contraria.

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