Ya lo sé: durante el mes de agosto han ocurrido cosas muy interesantes – a parte de los marujeos sobre Keith Richards (erasé un hombre a una nariz pegado y, pegado a la nariz…) y la Pantoja – de las que el blog lvcentinvs no ha hablado. Cierto es que suelo sufrir de alzheimer, pero esta vez, no me he olvidado. Ocurre que tengo mucho trabajo y más compromisos sociales. Pero, poco a poco os pondré al día.

Dos sentencias sobre software libre
La primera adoptada por un tribunal de Munich, en la que se establece que Skype ha violado la licencia GPL. De acuerdo con la sentencia, el software de Skype incorpora partes de un software confeccionado – por una empresa española – a partir de Linux. La violación radica en que Skype debería de haber proporcionado el softwate en código fuente, tal y como establece la licencia GPL.
La segunda (que he conocido gracias al Technollama) es «Jacobsen v Katzer» y la ha adoptado un tribunal de EEUU. La sentencia es un poco liosa, pero el aspecto más interesante de la misma lo resume Andrés de la siguiente manera: «The District Court alleges that there should be no presumption of a copyright infringement claim, and that such claim should be proven before the plaintiff can make its case. If they cannot provide evidence that such a claim may be successful in court, then the Jacobson can only rely on the contractual elements of the licence in order to seek redress». En Derecho anglosajón ha existido una controversia – más teórica que práctica – sobre si este tipo de licencias debían ser consideradas contratos o no. La sentencia, implícitamente, zanja la cuestión decantándose por lo primero.

… y dos cosas más sobre creative commons.
Que las licencias creative commons se están haciendo un sitio en el panorama jurídico es algo que no debe sorprender a nadie. Prueba de ello es una nueva sentencia (que me pasó Gilberto Macias, from Clarke) de la Audiencia Provincial de Madrid en la que se confirma que, para poder cobrar royalties a un establecimiento, corresponde a la SGAE demostrar que toda la musica que se pone en el establecimiento corresponde está incluida en su repertorio. Malos tiempos para las entidades de gestión…
Adjunto los pasajes más interesantes de, en mi opinión, la sentencia más relevante – por su contenido y la instancia que la ha adoptado – sobre la materia:

«Ciertamente, de lo actuado no puede decirse que se haya probado que todas y cada una de las obras músicales que se comunican públicamente en el local del demandado sean temas cedidos gratuitamente por sus autores a través de licencias Creative Commons, pero exigir dicha prueba, en esos términos de exhausitividad, sería exigir una prueba tan diabólica como la que resultaría de forzar a la SGAE a que pruebe que todas y cada una de las obras comunicadas en dicho local sean de autores cuya gestión le ha sido encomendada. Pero es que además no podemos olvidar que el centro del litigio no es que el demandado haya comunicado música cedida a través de licencias creative commons, sino si ha usado de música procedente de autores que hayan confiado a la SGAE la gestión de los derechos dimanantes de sus obras, siendo ésta quien reclama.
La Sala comparte el razonamiento expresado por el citado Juzgado de Primera Instancia. Rota, en virtud de la citada prueba testifical de la persona que programa la música del local de la asociación demandada, la presunción predicable por lo general de todo local público en el que se comunican obras musicales, de que las obras comunicadas en el local de la demandada correspondían al repertorio de la SGAE, sería a ésta a quien correspondería una prueba suficiente de que la música allí reproducida correspondía a tal repertorio. Sin embargo, la endeblez probatoria de la prueba practicada sobre este particular, quizás confiada en la virtualidad de la presunción a que se ha hecho referencia, lleva a considerar insuficientemente probado tal extremo, razón por la cual, tratándose de un hecho constitutivo de su acción, la insuficiencia de tal prueba debe llevar, por aplicación de lo previsto en el art. 217.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, a la desestimación de la demanda y, por tanto, a la confirmación de la sentencia apelada
«.

Más le vale a la SGAE que vaya tomando nota de lo que están haciendo las entidades de gestión en otros Estados como, por ejemplo, Holanda donde BUMA y STEMRA ha firmado un proyecto piloto con creative commons Holanda para otorgar a sus autores la posibilidad de distribuir sus obras bajo tres tipos de licencias CC.

Aurelius os deja hasta la semana que viene pues tiene un compromiso ineludible. Si me echais de menos, os pasais por Villena y cuando esteis cerca de la calle Capitan Lopez Tarruella, me llamais.
Audios

Blog Lucentinus

Compartir
Artículo anteriorAsunto “Rambus”: Standards, PI y Derecho de la competencia
Artículo siguienteSobre «Novartis» y «Promusicae»
Aurelio López-Tarruella
Profesor Titular de Derecho internacional privado. Universidad de Alicante (España), Abogado Of Counsel de Baylos, Profesor del Doctorado Europeo EIPIN – Information Society (Horizon 2020 Marie Skłodowska Curie Action ITN-EJD 2016-2019) y de diferentes Masters y cursos en España y el extranjero. Consultor para OMPI, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo en proyectos de propiedad intelectual. Autor y editor de diferentes publicaciones.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.